Las lapas que vuelven

lapas-gastronomía canaria-sabor a mar-Vino al caso releer hoy un texto del Blogexilio para compartirlo con uno de sus protagonistas. Lo brindamos como se publicó en Loquepasaentenerife.com:
José Luis, un labrante de piedras del valle de La Orotava, estuvo en la Feria de Artesanía de Antigua, en Fuerteventura, donde cinceló su nombre en granito de Betancuria y conoció al Colorado, a quien brindó unos vasos de vino de La Victoria de Acentejo mientras le espetaba que él también tocaba el timple. Domingo, que es más de la tierra que las criadas, le ofreció su casa, para que el tinerfeño supiera de las lajas del puerto en Puerto Lajas. En el muelle, instantes antes de la partida, el musicólogo majorero universal (don Domingo Luis Rodríguez Oramas (visítenlo en facebook, brinda una nueva copla cada día)) apareció cargado de quesos para que José Luis no sólo apañara lapas, pescado, pulpos secos, sal de charcos de Ajuy, burgados y viejas jareadas, y así embarcara en Puerto Cabras con ese tesoro blanco de leche cruda y cuajo natural.
También andó José Luis con el escultor Juan Miguel Cubas, de Pájara, en ese enredo cómplice de creadores en el que se trazan esas siluetas del hecho-lo que hacer-y por hacer. Colocó un molino de mano en La Oliva, al paisano Antonio Hernández Yopis, alma de la finca ecológica el Mojón de Matías, donde tiene usted lo que haga falta: stevia, albahaca morada, laurel, cebollines, pimientas de la puta de la madre, berenjenas, rúcula, puerros, hierbaluisa, judías, habichuelas, lechugas, rabanitos…
Y como a quien dios se la da, san Pedro se la bendice, a José Luis se le encargó un trabajo en Casillas del Ángel y pronto viajará a Fuerteventura con su familia. Cargará esta vez, como la anterior, con la mascarilla que le proporciona oxígeno mientras duerme.

Todo esto viene al caso de que hoy, en casa de Miguel el Flaco, en La Orotava, me ofrecieron unas lapas que había cogido yo el pasado mes en las costas de Pájara y le había regalado entonces a José Luis el de las piedras, quien las mantuvo congeladas hasta que se las regaló a uno que se las regaló a otro que las puso en una mesa ante mis ojos. Los caminos del señor son inescrutables, pero los de las lapas son más previsibles.
Post del Post: Las lapas no son esas, que las de la fotografía se las comió Miguel Borges y compaña en El Socorro de Arafo.
Anuncios

Una respuesta a “Las lapas que vuelven

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s